Reiki es un concepto formado por dos vocablos japoneses, Rei y Ki, que se refieren a dos formas de energía que son fundamentales.
Rei significa energía del universo. Todos los seres vivos (humanos, animales, plantas) estamos conectados a esta forma de energía. Cuando fluye libremente a través de nosotros, produce salud y bienestar pero cuando se bloquea nos encontramos con la enfermedad tanto a nivel físico como psíquico.
Ki es la otra raíz de la palabra Reiki. Ki es la energía vital que circula dentro del organismo de los seres vivos a través de los chakras. Esta energía y la calidad de la misma, difieren de un ser a otro.
Por lo tanto, somos energía y nuestra energía a su vez se conecta con la energía del Universo.
Teniendo en cuenta lo anterior, definimos al Reiki como un sistema de armonización natural que trata diversas dolencias y enfermedades físicas o psíquicas valiéndose de la energía Universal para re establecer el desequilibrio que les dio origen.
La práctica del Reiki se basa en un emisor que, a
través de sus manos transmite Reiki (energía vital) a un receptor que puede ser
él mismo u otra persona/animal/ser vivo (presente o a distancia), con el fin de
aliviar o eliminar molestias y enfermedades desbloqueando y re dirigiendo la
energía. A través del Reiki no sólo se puede sanar, si no que también podemos
prevenir la enfermedad manteniéndonos en un estado armónico.
Es una energía inofensiva, sin efectos secundarios,
es práctica, segura, eficiente y compatible con cualquier otro tipo de terapia.
Cabe destacar que el Reiki al igual que otras técnicas de sanación llamadas “alternativas” o “complementarias·” NO REEMPLAZAN NINGÚN TRATAMIENTO MÉDICO. Aquí me detengo para clarificar un poco ésta cuestión que más adelante retomaré en este manual. El Reiki así como otras terapias abordan los aspectos sutiles o energéticos de la enfermedad, manteniéndonos en armonía y trabajando para que nuestros chakras estén en equilibrio podemos prevenirla y sanarla, pero lamentablemente cuando el desequilibrio ya se ha plasmado en el cuerpo, es preciso acudir al médico y seguir determinados tratamientos convencionales. Con el Reiki colaboramos con dichos tratamientos y muchas veces al corregir el desequilibrio energético dejan de ser necesarios por que logramos eliminar aquello que provocó la enfermedad. Por eso:
·
Acude a un médico cuando sea
necesario. No te auto diagnostiques y escucha a tu cuerpo cuando te indique que
algo anda mal.
·
Si te recomiendan un
tratamiento, obsérvalo.
·
No interrumpas un tratamiento
por tu cuenta.
·
Si le practicas Reiki a otras
personas, recuérdales estas sugerencias. Ten presente que debes ser responsable
ya que las personas que acudan a ti, estarán confiándote su energía y su salud.

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